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Plagas comunes en hoteles

Las empresas hoteleras son uno de los sectores más vulnerables al ataque de plagas, ya que un solo incidente aislado puede poner en peligro el prestigio de toda una cadena.

Gracias a las redes sociales y a las páginas web, hoy en día es muy fácil mostrar públicamente una opinión sobre un alojamiento. Las valoraciones recibidas por los clientes suelen ser uno de los principales motivos para decidirse a realizar una reserva en un hotel, y si en éstas aparecen episodios de plagas, la mala reputación recibida puede afectar seriamente al establecimiento.

Existen varios tipos de plagas que pueden afectar a un hotel, pero la peor de todas es la de chinches de cama (Cimex lectularius). Puesto que este tipo de plagas afecta principalmente a las habitaciones donde se alojan los huéspedes, las probabilidades de que éstos sean los primeros en darse cuenta de la plaga son elevadas. Asimismo, se trata de una plaga muy difícil de erradicar, tanto por su gran capacidad de supervivencia como por su elevada tasa de reproducción.

A parte de las chinches de cama existen otras plagas comunes que pueden afectar a un hotel. La mayoría se pueden encontrar principalmente en la zona de almacén de comida y en la cocina. En estas zonas podemos llegar a encontrar cucarachas, polillas, escarabajos, gorgojos, moscas de la fruta o roedores. Debido a su gran resistencia y capacidad reproductiva, estas plagas se pueden extender rápidamente a otras zonas del hotel, y con ello, disminuir las probabilidades de erradicar completamente el problema.

 

Chinches de cama

Las chinches de cama son insectos pequeños, del tamaño de una semilla de manzana, de cuerpo aplanado y de color café o marrón oscuro. Su presencia no se halla relacionada con problemas de higiene, aunque a menudo se suele realizar esta asociación. Cualquier establecimiento, por muy limpio que esté, está en peligro de sufrir una plaga de chinches de cama. Su principal forma de entrada es mediante el transporte accidental de objetos infectados. Estos insectos tienen la capacidad de esconderse y pasar fácilmente desapercibidos en maletas, equipajes, bolsos, e incluso en la propia ropa de las personas. Si además le unimos el hecho de que los hoteles y demás alojamientos son zonas de paso de muchísima gente, las probabilidades de sufrir una infección aumentan exponencialmente.

Una vez en el hotel, las chinches se pueden mover muy rápidamente de una zona a la otra, incluso pueden pasar de una habitación a otra caminando por el cableado eléctrico u orificios de ventilación. Debido a que se alimentan de la sangre de mamíferos (principalmente de personas), los refugios de chinches de cama se suelen encontrar en las habitaciones de los hoteles, cerca de las camas (escondidas en grietas de cabeceros u otros muebles cercanos, en las costuras de las colchas, en cortinas, en  moquetas, y  debajo de tarimas flotantes, rodapiés de madera o falsos techos). Durante el día, las chinches se mantienen escondidas en los refugios, y durante la noche salen de éstos para alimentarse. Sus picaduras pueden generar una reacción más o menos intensa en la piel de la persona afectada, y puede ser el principal desencadenante de una reclamación en un hotel.

 

Cucarachas y roedores

Las cucarachas y los roedores son dos de las principales plagas que se pueden encontrar en las cocinas de un hotel. En ambos casos, el principal problema asociado a su presencia es la posibilidad de contaminar los alimentos por donde pasan, y provocar de esta forma un problema de salud pública. Son portadores de microorganismos causantes de enfermedades como la disentería, la salmonelosis, la hepatitis o varias formas de gastroenteritis. Los roedores pueden ser también transmisores de importantes enfermedades como la rabia o la peste. En un hotel, la detección por parte de los huéspedes de cualquier ejemplar perteneciente a estos dos tipos de plagas puede llegar a hundir la reputación de un establecimiento.

Las cucarachas se pueden introducir fácilmente en los hoteles mediante objetos infectados, como por ejemplo sacos de comida, hueveras, u electrodomésticos, o introduciéndose desde los desagües. En el caso de los roedores, éstos se suelen introducir desde el exterior por agujeros o grietas, o a través de cañerías o cables eléctricos.

 

Polillas, escarabajos, gorgojos y moscas de la fruta

Puesto que se alimentan de ciertos productos almacenados, estas plagas se suelen encontrar vinculadas a zonas de almacenaje de alimento. Los gorgojos, por ejemplo, se alimentan de productos que están hechos de trigo, maíz o arroz. Ciertos escarabajos, como el escarabajo de la piel o el escarabajo del jamón, se alimentan de productos de origen animal, como carne o pescado deshidratado. Y las moscas de la fruta se alimentan de fruta madura o productos en descomposición.

El principal problema que pueden ocasionar estas plagas en un hotel es la contaminación de estos alimentos con sus excrementos o huevos. Además, al encontrarse en el interior del grano, algunas infestaciones de gorgojos pueden pasar desapercibidas. Si el grano afectado se cocina, estos insectos pueden salir del grano y cocerse con el alimento. Si eso sucede, su presencia en los platos de los huéspedes puede resultar fatal para el establecimiento. 

 

Plagas más comunes en Hoteles

Ratas  

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Omayra Orejuela, Técnico de Control de Plagas

 

Publicado: 07-02-2018

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