Llámanos gratis: 900 828 001

¿De dónde provienen las chinches de cama?

Las primeras evidencias documentadas de plagas de chinches de cama en el ser humano se remontan milenios atrás, en textos de la Grecia clásica y también de la Europa medieval.

La primera prueba tangible de los orígenes de esta relación parasítica se halló en los años ‘90, cuando unos arqueólogos encontraron en la antigua ciudad egipcia de el-Amarna restos fosilizados de chinches de cama de unos 3.550 años de antigüedad.

A pesar de ello, los científicos creen que la asociación entre chinches de cama y seres humanos tiene su origen mucho más lejos, concretamente en la época en la que el ser humano compartía cavernas con los murciélagos. Estudios recientes han descubierto que en Europa existen dos poblaciones distintas de chinches de cama, una que tiene como huésped predilecto al ser humano, y otra que tiene como huésped los murciélagos. Estas dos poblaciones de la misma especie parece que están evolucionando de modo distinto, por lo que se cree que acabaran convirtiéndose en especies diferentes.

En cualquier caso, evidencias genéticas ponen de manifiesto que el huésped ancestral de la chinche de cama común era inicialmente el murciélago, y que hace aproximadamente unos 245.000 años, algunas de estas chinches empezaron a especializarse en alimentarse de sangre humana en lugar de la de los murciélagos, dando lugar a la población actual de chinches de cama que se alimentan de sangre humana. Este dato encaja con la hipótesis de que el origen de la relación entre chinches de cama y seres humanos se remonta a épocas prehistóricas.

Durante las décadas de 1940 y 1950, las chinches de cama prácticamente se erradicaron en los países desarrollados, debido sobre todo al uso de potentes insecticidas como el DDT, que posteriormente fueron prohibidos por su enorme impacto medioambiental.

Sin embargo, en el año 2000 y hasta la actualidad, se ha producido una reaparición sin precedentes de la plaga en muchos países desarrollados. Dicha reaparición parece estar relacionada con la aparición de chinches de cama resistentes a insecticidas, al incremento nacional e internacional de la migración humana, al comercio global y a la proliferación de tiendas de artículos de segunda mano que facilitarían la dispersión accidental de la plaga en viviendas y hoteles.

 

Nuestras Cookies son utilizadas para mejorar la experiéncia del usuario.