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Pececillo de Plata

La presencia de Pececillos de Plata en casa es muy común

El pececillo de plata (Lepisma saccharina) es un insecto del orden de los tisanuros. Este grupo es uno de los más antiguos que se conocen. Los restos fosilizados de este insecto indican que tiene una antigüedad de unos 400 millones de años.

¿Problemas de Pececillo de Plata?

Los Pececillos de Plata

Presenta un cuerpo largo y aplanado, que es amplio en la parte frontal y gradualmente se va afilando hasta la parte posterior. Los individuos adultos presentan el cuerpo recubierto de unas escamas plateadas, de ahí el nombre de pececillo de plata, que le da un brillo metálico al cuerpo.

Tienen dos largas antenas, y en la parte posterior, tres filamentos largos y dos pequeños apéndices en la punta llamados cercos. Los adultos no suelen hacer más de 1 centímetro de longitud.

 

Biología y ciclo vital de los Pececillos de Plata

Los pececillos de plata son insectos con metamorfosis incompleta, también conocidos como heterometábolos, es decir, se desarrollan siguiendo las etapas de huevo, ninfa e imago (individuo adulto) a partir de mudas y sin que haya una fase de pupa. Las ninfas de los pececillos de plata son idénticas a los adultos pero más pequeñas, y carecen de las escamas plateadas que caracterizan a estos insectos. Los huevos eclosionan en 19-43 días dependiendo de las condiciones de temperatura y humedad, y dan lugar a las ninfas de primer estadio.

El ciclo vital de los pececillos de plata comprende 4 estadios ninfales. Cuando las ninfas de cuarto estadio mudan, alcanzan el estadio adulto o de imago, se desarrollan sexualmente y aparecen las escamas plateadas. El desarrollo de huevo hasta adulto tarda unos 3-4 meses en condiciones ambientales óptimas, y los adultos pueden vivir unos 2-8 años.

El apareamiento entre machos y hembras se realiza después de un ritual nupcial que dura unos 30 minutos. El ritual consta de tres partes. Primero la hembra y el macho en posición frontal se acercan y apartan sucesivamente sin dejar de tocarse las antenas. Luego el macho huye de la hembra y ésta le persigue, y por último, se sitúan uno al lado del otro, en sentido contrario, mientras el macho hace vibrar los filamentos caudales.

Una vez terminado el ritual, el macho secreta una cápsula llena de esperma conocida como espermatóforo, que la hembra recoge y se introduce en el orificio genital, realizándose la fertilización de los huevos. Las hembras realizan puestas de 2-20 huevos que depositan en grietas o hendiduras oscuras y preferentemente húmedas.

Los Pececillos de Plata comen almidón

La comida preferida de los pececillos de plata son los alimentos ricos en almidón u otros carbohidratos como el azúcar (de ahí su nombre científico) o la dextrosa de los adhesivos utilizados para la encuadernación de libros.

También pueden alimentarse de papel viejo, papel pintado, suciedad, pelusas, cabellos, algodón, lino, seda, insectos muertos y hasta de su propia exuvia (restos de cutícula que queda cuando mudan). Son uno de los dos únicos animales que se conocen en todo el mundo capaces de digerir la celulosa por sí solos (el otro animal es un molusco marino que se alimenta de madera).

Los animales herbívoros (como los rumiantes) o los insectos xilófagos (como las termitas o la carcoma) digieren la celulosa gracias a la presencia de unos microorganismos simbiontes que tienen en el tubo digestivo. Los pececillos de plata, en cambio, no necesitan estos microorganismos, ya que son capaces de fabricar una enzima (molécula que ayuda en la digestión de los alimentos) conocida como celulasa, que les permite digerir la celulosa.

 

Daños producidos por los Pececillos de Plata

Los pececillos de plata se pueden encontrar casi en cualquier parte de la casa, sobretodo en garajes, áticos, cuartos de baño o sótanos. Suelen ser esencialmente una molestia, aunque sus hábitos alimentarios pueden llevar a ocasionar daños en libros, encuadernaciones u otros materiales hechos de papel y que tengan cierto valor para los habitantes del lugar infestado.

Además, también pueden dañar gravemente la ropa al alimentarse de tejidos manufacturados mediante fibras sintéticas o naturales como la seda, el algodón o el lino, y contaminar con sus escamas y deyecciones los alimentos, dejando manchas amarillentas en ropa, libros u otros productos de papel.

Cuando su presencia se descontrola y se convierten en una plaga, la mejor forma de controlar su expansión es eliminar cualquier fuente de alimentación que pueda llegar a potenciar su crecimiento poblacional, por ejemplo, eliminar las acumulaciones de papel o cajas de cartón, o realizar limpiezas frecuentes en áticos, garajes o sótanos, y contactar con una empresa de control de plagas.

Nuestros técnicos especialistas en control de plagas tienen los conocimientos necesarios para evaluar la situación de la plaga y hallar la metodología adecuada para terminar, tanto con los individuos adultos y juveniles, como con los huevos. ¡Deshazte ya de los pececillos de plata!

 

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