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¿Cómo son los termiteros?

Las termitas se caracterizan por ser animales ineludiblemente sociales; este hecho hace que vivan en colonias en un termitero y, aunque el número de integrantes varía dependiendo de cada especie y del grado de madurez, por lo general, suelen ser muy cuantiosas.

En nuestro ecosistema conviven tres tipos diferentes de termitas: las termitas subterráneas, las termitas de madera seca y las termitas de madera húmeda. De todas ellas, las primeras son las que tienen una presencia más fuerte en España y las que más daños estructurales producen en edificios y demás arquitecturas creadas por el hombre. No obstante, la principal diferencia entre ellas es la localización del termitero.

 

Las termitas subterráneas

Como bien indica el nombre con el que nos referimos a esta especie, las termitas subterráneas construyen sus termiteros por debajo del suelo, hasta a unos 100 metros de profundidad, aproximadamente. A veces lo crean justo debajo de la madera infectada, pero no es frecuente. El suelo subterráneo ofrece la particularidad de no estar limitado por el espacio, así que la amplia y extensa interconexión que puede darse es considerable.

Las termitas subterráneas que son tropicales, pueden llegar a construir sus termiteros por encima del suelo, alcanzando, tranquilamente, unos 3 o 4 metros de altura.

 

Las termitas de madera seca y de madera húmeda

Este tipo de termitas se alimenta de madera que, generalmente, está en descomposición; por ejemplo, viejas cepas de árbol, troncos en descomposición o trozos de madera enterrada. Si por condiciones externas no tienen a su alcance madera húmeda, presentan pocas dificultades para pasarse a la madera sana de los edificios. Realizan sus nidos en el interior de la madera que presenta un elevado nivel de humedad; por este motivo prefieren la madera que está en estado de putrefacción.

Las termitas de madera seca, por otro lado, crean sus nidos dentro de su propia fuente de alimento, es decir, en la madera sin elevados niveles humedad; pero, si fuera necesario, también construyen sus termiteras en madera húmeda, aunque requieren un porcentaje mucho menor de humedad (tan sólo requieren un 10%). De este tipo de termitas, destacamos dos: la Kalotermes flavicollis y la Cryptotermes brevis, de las cuales, estas últimas están consideradas como las más destructivas del mundo.

 

Principales consecuencias de un termitero cercano

Los daños provocados por las termitas van asociados, en parte, a la naturaleza de su especie, pero sí que suponen una amenaza general en varios sentidos. Su propagación es sencilla porque solamente necesitan elementos celulósicos de fácil acceso para alimentarse y poco más.

El problema principal radica en que, si los elementos estructurales del edificio de nuestro hogar o negocio están hechos de madera, la presencia de termitas subterráneas puede acabar por desplomar parte de la propiedad y, en el peor de los casos, el derribo. Este tipo de situaciones, las generadas por las plagas de termitas, son consideradas de carácter urgente y requieren de la rápida intervención de expertos para aplicar, cuanto antes, los tratamientos adecuados y conseguir liberarnos de ellas.

 

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