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¿Qué es un inhibidor de la síntesis de quitina?

Los inhibidores de la síntesis de quitina son moléculas elaboradas artificialmente en laboratorios, que se engloban dentro del conjunto de moléculas reguladoras del crecimiento, también conocidas como RCI (en castellano) o IGR en inglés (siglas para Insect Growth Regulator).

Uno de sus usos más frecuentes es como ingrediente activo en los tratamientos de control de termitas con cebos.

De este modo, los inhibidores de la síntesis de quitina se incorporan a la población mediante el consumo por parte de las obreras de los cebos que contienen el inhibidor. En una segunda fase, el alimento obtenido en el cebo junto al inhibidor se pasa a los demás miembros de la colonia de boca a boca, lo que se conoce como trofolaxia.

En consecuencia, se produce un incremento exponencial en las termitas que han consumido la molécula dentro del nido. Su mecanismo de acción se basa en el bloqueo de la producción de quitina, que es una molécula esencial en la formación del esqueleto externo o exoesqueleto de los insectos.

Existen varios tipos de inhibidores de la síntesis de quitina. Algunos actúan inhibiendo la elaboración de quitina por el propio insecto. Como el desarrollo en los insectos está estrechamente unido a la muda (cambio de exoesqueleto por uno que permita que el individuo pueda crecer), si se inhibe la síntesis de quitina el insecto no tiene capacidad para realizar la muda, y por tanto, se detiene su desarrollo.

En el caso de las termitas, esto conlleva que las fases juveniles no puedan pasar a adultos, y por tanto, se frena el crecimiento de la colonia. Otros inhibidores actúan de modo que se produzca una interferencia en el propio proceso de muda, y como consecuencia, la termita muere durante el proceso. En algunos casos, incluso pueden provocar esterilidad en las hembras y una reducción en la viabilidad de los huevos.

 

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