Llámanos gratis: 900 828 001

Topos

Los Topos pueden causar graves daños en jardines y campos de golf

Los topos son mamíferos insectívoros de la familia de los Tálpidos que pueden dañar fuertemente campos de golf y jardines. En España existen dos especies de topo: el topo europeo (Talpa europaea) y el topo ibérico (Talpa occidentalis).

Tanto el topo europeo como el ibérico presentan un pelaje negro  lustroso y denso, no tienen pabellones auditivos, y poseen unas patas anteriores muy fuertes y anchas, con unas uñas muy desarrolladas, para poder excavar túneles y galerías bajo tierra. Esta adaptación morfológica se debe a que los topos son animales hipogeos, es decir, viven bajo tierra la mayor parte de su vida, y solamente salen al exterior en momentos puntuales, como por ejemplo, en caso de inundación de las galerías, para buscar agua en épocas de sequía intensa, o para dispersarse en periodos de gran aumento de la densidad poblacional. 

El topo europeo es mayor que el ibérico. Su tamaño en machos adultos es de 12,7-20,3 centímetros, mientras que las hembras adultas son algo más pequeñas, 11,6-18,2 centímetros. El topo ibérico, en cambio, presenta un rango de tamaño de unos 10,2-13,5 centímetros. A parte del tamaño, otra característica morfológica que diferencia a estas dos especies es que mientras que en el topo europeo los ojos son visibles, en el topo ibérico los ojos quedan ocultos bajo la piel y no se pueden apreciar externamente.

 

Distribución del Topo en la península ibérica

El topo europeo se encuentra en el tercio nororiental de la Península, desde Santander hasta los pirineos catalanes. También se puede encontrar en el macizo del Montseny, en Soria y en las sierras del norte del sistema ibérico.

El topo ibérico es una especie endémica de la península ibérica. Se puede encontrar en el cuadrante noroccidental del sistema ibérico y las cordilleras Béticas, y también en Castilla la Mancha y Extremadura. En Andalucía, esta especie está catalogada como especie vulnerable a la extinción.

 

La actividad reproductiva del topo es estacional

En el caso del topo europeo su periodo de actividad reproductiva comprende los meses de diciembre a junio, mientras que en el topo ibérico es algo más larga, de setiembre a mayo. Los topos son los únicos mamíferos en los que las hembras son hermafroditas. En lugar de ovarios poseen unas estructuras conocidas como ovotestis que tienen tanto tejido ovárico como testicular. La parte ovárica es funcional, y produce óvulos que pueden ser fecundados durante la época reproductiva, mientras que la parte testicular no es funcional, es decir, no tiene capacidad para generar espermatozoides pero sí que puede producir testosterona. Así pues, los ovotestis se desarrollan y atrofian anualmente de forma alternante. Durante el periodo reproductor se desarrolla la parte ovárica, produciendo óvulos y permitiendo la fecundación de las hembras, mientras que durante el período de descanso reproductivo la parte ovárica se atrofia y la testicular se desarrolla, produciendo testosterona.

Después de unas cinco semanas de gestación las hembras pueden parir unas 2-5 crías por camada en el topo europeo, y unas 4 en el topo ibérico. La emancipación de las crías se produce aproximadamente un mes después de su nacimiento, y se desarrollan sexualmente cuando alcanzan el año de vida.

 

Los topos son animales territoriales, sedentarios y solitarios

Cada sistema de túneles de una topera pertenece a un único topo. Su actividad puede ser tanto diurna como nocturna ya que al ser animales de vida subterránea no tienen percepción del día o la noche. En general, alternan periodos de actividad de 3 o 4 horas con el mismo tiempo de descanso.

Suelen establecer sus toperas en zonas con tierra húmeda, no demasiado compacta, para poder hacer sus galerías y que tengan una buena densidad de presas de las que alimentarse. Suelen rehuir suelos pedregosos, arenosos, inundados o secos, ya que dificultan la formación y mantenimiento de sus galerías.

 

Los topos son animales insectívoros

Su principal fuente de alimento son las lombrices aunque también pueden comer larvas de insecto o cualquier otro animal que encuentren bajo tierra mientras excavan sus galerías. Debido a su intensa actividad excavadora, los terrenos invadidos por topos presentan acumulaciones de tierra muy características conocidas como montículos, que son fruto de la tierra removida que el topo echa al exterior a medida que va excavando las galerías para buscar su alimento.

 

Daños ocasionados por los topos

Aunque la actividad de los topos es generalmente beneficiosa porque airea la tierra, aumenta su drenaje y la remueve favoreciendo el reciclaje de nutrientes, su actividad excavadora también genera una serie de daños y molestias.

Los montículos y crestas que se forman cuando realizan los túneles desnivelan la tierra, produciendo un daño estético en jardines o campos de golf. Además, dañan las raíces de las  plantas y pueden destrozar las hortalizas de bulbo y raíz como la cebolla, la patata o la zanahoria que encuentran a su paso mientras excavan.

 

"¿Problemas con las plagas? Podemos darte una solución rápida y profesional"

Omayra Orejuela, Técnico de Control de Plagas

Nuestras Cookies son utilizadas para mejorar la experiéncia del usuario.