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Diferencias entre Topos y Topillos

A pesar de la similitud en los nombres, los topos y los topillos son animales muy diferentes. La única particularidad que los une es su comportamiento excavador que da como resultado unos montículos muy característicos y que, con mucha frecuencia, provocan la confusión entre estos dos tipos de animales.

Los Topos y los Topillos son animales distintos

Una de las principales diferencias es el grupo animal al que pertenecen.  Mientras que los topillos son roedores (igual que las ratas, las ardillas o los castores), los topos son mamíferos insectívoros. Así pues, mientras los topillos presentan la dentición típica de un roedor, con unos incisivos muy desarrollados y sin caninos ni premolares, los topos presentan dentición completa con incisivos, caninos, premolares y molares.

 

Los topos son de mayor tamaño que los topillos

Los topos son de mayor tamaño que los topillos, con unas patas delanteras anchas y con unas uñas muy desarrolladas para poder excavar. Además, como adaptación a su vida subterránea, los ojos son poco apreciables y no tienen pabellón auditivo. Los topillos, en cambio, son de menor tamaño, muy parecidos a ratones de campo pero más macizos, de cuerpo más redondeado y cola más corta, y tienen orejas y ojos visibles.

 

Diferencias reproductivas de Topos y Topillos

En general, los topillos son animales con una capacidad reproductiva mucho mayor que la del topo. Esto es debido a varias razones.

En primer lugar, la actividad reproductiva de la mayoría de especies de topillos puede alargarse durante todo el año, dando lugar a más de una camada que a veces puede ser bastante prolífica. Por ejemplo, en el topillo campesino una sola camada puede ser de hasta 11 crías. El topo, en cambio, tiene una actividad reproductiva estacional, y las hembras pueden dar de 2 a 5 crías por camada.

En segundo lugar, el periodo de gestación de los topillos es más corto que el de los topos, y sus crías alcanzan la madurez sexual mucho antes. En el caso de los topillos, el desarrollo sexual se da al cabo de un mes o dos de nacer, mientras que en los topos no se alcanza hasta los 12 meses.

Por todo ello, los topillos pueden llegar a establecerse como graves plagas en determinadas zonas de la Península, donde las condiciones de temperatura y disponibilidad de alimento son idóneas para el crecimiento de sus poblaciones. De hecho, las poblaciones de topillo pueden sufrir explosiones demográficas cada 3 o 4 años, dando lugar a verdaderas plagas como la causada en Castilla y León el verano del 2007, que comportó la devastación de 500.000 hectáreas de cultivos y la pérdida de millones de euros.

 

Diferencias comportamentales entre topos y topillos

También existen múltiples diferencias comportamentales entre topos y topillos. La principal es que los topillos son más visibles en el exterior que los topos. Mientras que a los topillos se los puede ver corretear por el exterior de la madriguera, los topos son mucho más difíciles de ver, ya que se pasan la mayor parte de su vida bajo tierra y solamente salen al exterior en momentos muy puntuales.

Por otra parte, su ritmo de actividad también es distinto. Los topillos pueden ser diurnos o nocturnos (dependiendo de la especie), pero los topos, al estar bajo tierra, no ven apenas la luz del sol, lo que determina que sus ritmos de actividad no estén asociados al día o a la noche.

Así pues, pueden estar activos tanto durante el día como durante la noche. Por último, la organización social de estos dos mamíferos también es distinta. Los topillos son animales mucho más sociables que los topos. A veces se organizan en familias o en agrupaciones de hembras. En cambio, los topos son animales solitarios.

 

Diferencias en la alimentación entre topos y topillos

Las diferencias en la alimentación entre topos y topillos son básicas para entender el alcance de los daños que pueden llegar a generar. Los topos son animales insectívoros, es decir, se alimentan únicamente de otros animales, principalmente invertebrados.

Los topillos, en cambio, son animales herbívoros, por lo tanto, se alimentan de plantas. Esto implica que el daño causado por topillos en un cultivo sea mayor que el que pueda llegar a generar un topo. 

 

Diferencias en los nidos entre topos y topillos

En ambos casos la actividad excavadora de estos dos mamíferos comporta la creación de unos pequeños montículos de tierra que provocan la desnivelación del terreno. Aunque los montículos generados por un topo son muy parecidos a los de los topillos, lo que da lugar a que se confundan entre sí, los montículos de los topos son más grandes.

Acostumbran a hacer unos 15-25 centímetros de altura y unos 15-35 centímetros de diámetro. Además, suelen ir acompañados de unos abultamientos similares a cordones que realiza el topo en su recorrido bajo tierra.

Los montículos de los topos no tienen nunca agujeros de entrada. En cambio, los topillos realizan montículos de menor tamaño, y cuando están abandonados, la erosión deja ver unos agujeros de entrada de unos 2,5-3,5 centímetros de diámetro.

 

Los Topos y Topillos tienen depredadores distintos

Los topillos son presa de muchos depredadores en sus incursiones por el exterior. Su principal depredador es la lechuza común, aunque también pueden ser presa de otras aves rapaces como el cernícalo, así como de mamíferos carnívoros como el zorro, el gato montés, la comadreja, el turón o el visón americano. El topo, en cambio, al ser un animal de vida subterránea tiene pocos depredadores naturales. Puede ser depredado de forma ocasional por algún animal carnívoro como la lechuza, el zorro, el tejón o el gato montés.

 

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Omayra Orejuela, Técnico de Control de Plagas

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